miércoles, 18 de julio de 2007

UBICACIÒN FAMATINA EN LA RIOJA


Famatina es una ciudad cabecera del Departamento homónimo, en el extremo norte de la provincia de La Rioja, Argentina, caracterizada por la actividad agrícola y el turismo.
Se encuentra en estribaciones de las
Sierras Pampeanas, en un bolsón de clima árido, con veranos muy calurosos e inviernos benignos, muy escasas lluvias y probabilidad de heladas. Desde la localidad se visualiza el cerro General Belgrano, muy conocido como "El nevado del Famatina"; a 320 km al norte de la capital provincial La Rioja, por RN 38

PROVINCIA DE LA RIOJA EN LA REPÚBLICA ARGENTINA

La Rioja es una provincia argentina situada en el noroeste del país. Linda al noroeste con Chile, al oeste con la provincia de San Juan, al sur con San Luis al este con Córdoba y al norte con Catamarca.


Se encuentra situada en el centro-oeste del país. Se encuentra dentro de la región geográfica denominada Sierras Pampeanas. En el noreste, cerca del límite con Catamarca se encuentra el monte Pissis, de 6.882 msnm, el mayor de la provincia.
Presenta tres áreas diferentes:
Al oeste, la Cordillera de los
Andes, teniendo las alturas mayores en el cerro Bonete Chico, de 6759 msnm y el cerro El Potro, de 5879 msnm.
Paralela a la anterior está la precordillera.
Al este, sierras menores como las de Famatina,
Sierra del Velasco, de los Llanos, Malanzán, Chepes o de las Minas.



EN VACACIONES "EXCURSIONES DORADAS"

Los socavones de la mina riojana El Oro. Después de siglos de explotación, fue abandonada.

En esta excursión, el vehículo parte desde la ciudad de Chilecito al amanecer con rumbo al cordón de Famatina y sus cumbres nevadas. El camino sube la cuesta de Guanchín y al costado se extiende un inmenso valle cubierto de coirones, los típicos arbustos dorados de las zonas de altura. Después de una hora de viaje se llega al lecho del río El Oro, llamado así por el color ocre brillante de sus aguas, que arrastran un mineral llamado pirita –el oro del tonto–. Cada tanto hay que atravesar el río de lado a lado con el agua tapando la mitad de las ruedas de la camioneta. Y en cierto momento la estrecha cuesta termina y hay que avanzar directamente sobre las piedras del lecho del río. Más adelante renace el camino y otra cuesta ascendente lleva hasta el puesto Las Placetas, donde el guía de la excursión ha instalado una rústica cabaña para los almuerzos turísticos. Desde el puesto, sólo resta continuar unos tres kilómetros hasta el final de una quebrada que desemboca en una especie de vallecito muy profundo y cerrado. Allí, casi en el centro de la provincia de La Rioja y a 3 mil metros de altura sobre una montaña está la mina El Oro.
A lo largo de los siglos, la mina fue explotada por los indios diaguitas, luego los incas, los jesuitas, más tarde por los gobiernos provinciales, y también por una empresa norteamericana, hasta que la estatizó el gobierno de Perón. Fruto de la avidez humana, han quedado 2800 metros de túneles que perforan la montaña, junto con toda la maquinaria para procesar el oro y los restos de las estructuras de acero y cemento que albergaron un pequeño pueblo de 600 habitantes.
El fantasmal circuito continúa a través de la vía de trocha angosta abandonada por donde se trasladaban las vagonetas con el mineral. Después de cruzar un puente colgante sobre un precipicio de 300 metros se llega a los socavones. A decir verdad impresiona un poco pararse frente a la entrada de uno de esos oscuros túneles para ingresar al corazón de una altísima montaña.
Como si la mina hubiese sido abandonada de un día para el otro, en el interior se ven montones de clavos tirados en el piso, bulones acumulados arriba de una mesa en un túnel, viejas vagonetas oxidadas e incluso el hornillo de fundición de lingotes con su puertita cerrada. Afuera, y junto a un precipicio, hay una plataforma de cemento sin paredes con una solitaria chimenea de piedra. Es lo que queda del hotel donde se hospedaban los empresarios norteamericanos. Su estructura de dos plantas era de madera pinotea, al estilo del Lejano Oeste norteamericano, pero como se creía que en sus paredes se escondían fabulosos tesoros, fue reducido a cenizas.
Aunque gracias al extremo aislamiento todo se mantuvo en pie hasta 1984, el estado actual es bastante ruinoso porque a partir de ese año se corrió la voz de que podía haber lingotes escondidos y llegó gente a destrozar todo, una vez más, queriendo cumplir el esquivo sueño de El Dorado.

"Detener la minería a cielo abierto es luchar por la dignidad de un pueblo".


Por: Fernando 'Pino' Solanas
Las leyes de Menem y el plan de las corporaciones
El llamado "boom minero", tiene su origen en las leyes de entrega de los recursos naturales que iniciara el gobierno de Carlos Menem en los años noventa y en la ley Nº 23.698/89 de Reforma del Estado. Pero esta Ley no era otra de sus perversas iniciativas, sino la obediente ejecución de planes nacidos en los centros del poder económico, el Banco Mundial y las grandes corporaciones americanas, canadienses, británicas y australianas -entre otras- , para apropiarse de nuestros recursos metalíferos frente a una demanda internacional incrementada por el crecimiento de China e India y las necesidades del emporio militar norteamericano.
No es casual que en la misma década, la globalización promoviera leyes mineras semejantes en alrededor de 70 países del Sur, donde desembarcaron las transnacionales para apropiarse de sus metales. La búsqueda de nuevos 'El dorado' se multiplicó ante la constante depreciación del dólar.

El Banco Mundial estuvo detrás de los nuevos marcos jurídicos, e inclusive, participando como socio minoritario en numerosos emprendimientos de la gran minería a través de su Corporación Financiera Internacional.

En Argentina, se les abrió las puertas con la Reforma de la Constitución de 1994, que otorgó a las provincias la propiedad de todos los recursos del subsuelo: 'Corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio' (Art. 124).
Una reforma que, de hecho, invitaba a la balcanización del poder nacional frente a las transnacionales y legalizaba la privatización petrolera de 1989, que terminó con 82 años de política de Estado. Desde el presidente Figueroa Alcorta hasta Menem, los hidrocarburos fueron propiedad de la Nación para beneficio del conjunto de la población. Por el contrario, la nueva normativa los entrega a las 10 provincias que tienen petróleo, dejando afuera las 14 restantes donde reside el 85% de los habitantes del país. Una medida injusta porque desde el descubrimiento del petróleo, en 1907, los porteños, bonaerenses, cordobeses, santafecinos, entrerrianos, correntinos, misioneros, tucumanos o santiagueños, aportaron durante más de 80 años al financiamiento y desarrollo de la industria hidrocarburífera nacional.

La estructura legal impulsada por las corporaciones mineras en la Argentina durante los años noventa, consiste en un escandaloso paquete de leyes que transfiere totalmente el riesgo al Estado y lo obliga a darles a las multinacionales estabilidad fiscal por 30 años, asegurándoles beneficios excepcionales. Todas estas leyes están hoy vigentes y son:
La Ley de Inversiones Mineras Nº 24.196/93 y su modificación Nº 25.161/99; Ley de Reorganización Minera Nº 24.224/93; Ley de Acuerdo Federal Minero Nº 24.228/93; Régimen de Financiamiento del IVA, Ley Nº 24.402/94; Ley de Modernización Minera y Modificación del Código de Minería Nº 24.498/95; Ley de Protección Ambiental Nº 24.585/95, y Ley de Actualización de Inversiones Mineras Nº 25.429/01. Para lograrlas, era Secretario de Minería de la Nación Angel Maza -gobernador de La Rioja hasta hace poco- y era presidente de la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados, el ultra-menemista José Luis Gioja, hoy fervoroso kirchnerista y gobernador de San Juan.

El ascendente poder de Gioja, que logró colocar en la Secretaría de Minería de la Nación a su co-provinciano Jorge Mayoral, no es casual: en San Juan se instaló la mayor empresa de oro y cobre del mundo, la norteamericana- canadiense Barrick Gold Corporation, que ya puso en marcha en los Andes sanjuaninos los mayores yacimientos auríferos del país: Veladero y Pascua Lama. O sea, la Barrick le alfombró el camino hacia la Gobernación , para que Gioja le alfombrara luego el camino a Veladero y a Pascua – Lama.-

LA HIEDRA MORTAL EN ARGENTINA



La Coordinadora de Asambleas Ciudadanas por la Vida destaca la lucha que distintas comunidades emprendieron en contra de la minería a cielo abierto. Entre ellas:
Chubut, Cordón Esquel: la comunidad se pronunció por el "No a la mina" con un 81%. El Concejo Deliberante sancionó una Ordenanza declarando al Municipio como "no tóxico y ambientalmente sustentable", y la Legislatura provincial sancionó una ley que prohíbe la minería metalífera a cielo abierto por lixiaviación de cianuro u otro método, por lo tanto no le dejan a la empresa minera opción alguna para seguir con el proyecto.

Mendoza: hay una fuerte oposición a la instalación de estas empresas mineras. Para los mendocinos, el agua tiene un valor muy grande como para perderla. Catamarca: las comunidades afectadas por la Minera Alumbrera Limited, empresa que explota el yacimiento de Bajo de la Alumbrera, están en pie de guerra en contra de la explotación. Recientemente la empresa produjo un derrame de tóxicos en el Río Villa Vil de Andalgalá, por rotura del mineraloducto. El río ha quedado contaminado con uranio, mercurio, cobre, arsénico y cianuro de sodio. Tucumán: se vio también afectado por el derrame antes citado. El gobierno provincial interpuso una demanda penal en contra de la minera, pero lamentablemente el daño es irreversible.

San Juan: las comunidades afectadas por el Proyecto Veladero claman porque la Barrick Gold se vaya.

La minería les ha traído más pobreza, acompañada de contaminación.

RAÚL MONTENEGRO NO A LAS ACTIVIDADES MEGAMINERAS

FILO A LA MEXICANA
El biólogo Raúl Montenegro En este sentido, subraya distintos impactos sociales y ambientales de corto, mediano y largo plazo que genera la explotación minera. Entre ellos: destrucción irreversible de ambientes nativos en el área de explotación, y afectación de ambientes naturales vecinos por traslado de agentes deletéreos alteraciones geomorfológicas de envergadura distorsión de cuencas hídricas superficiales y subterráneas merma en la regularidad hídrica y en la cantidad de agua disponible por año y por estación contaminación del aire con partículas, gases y ruidos molestos contaminación rutinaria y accidental del agua superficial y subterránea, del suelo y de la biota con residuos peligrosos accidentes durante el transporte de sustancias peligrosas accidentes por derrames en el área de explotación destrucción irreversible del paisaje y de la percepción ambiental del sitio afectado generación de depósitos de residuos peligrosos cuyos contenidos se liberan durante plazos variables de tiempo pese al uso de geomembranas y de otros sistemas de contención, incluso décadas después de terminadas las operaciones generación de procesos locales, regionales e incluso nacionales e internacionales de corrupción administrativa para justificar la radicación, el funcionamiento y hasta las características del cierre de las minas de oro distorsión irreversible de la imagen de naturaleza poco intervenida que tienen los ambientes del Cordón del Famatina importantes cambios socio-culturales que no se mantienen en el tiempo (minería golondrina) "Punta de lanza" para las actividades mineras que pretenden instalarse una vez radicada la empresa pionera
También es de suma importancia referir los efectos sobre la salud que producen los contaminantes más comunes producidos por la megaminería del oro y otros metales: cianuro, plomo, zinc, arsénico, cadmio, cobre, manganeso, vanadio, cromo, hierro, selenio... Cada una de estas sustancias tiene su propio perfil toxicológico, pero en líneas generales se puede citar: cefalea; pérdida del apetito; debilidad; naúseas; vértigo; irritación de los ojos; aumento de la presión arterial; alteraciones del sistema nervioso; digestivo, respiratorio; abortos espontáneos en mujeres embarazadas y trastornos reproductivos en el hombre. Algunas sustancias además son posibles cancerígenos para el ser humano.

U.A.C UNIÒN DE ASAMBLEAS CIUDADANAS

ESTACIONES DEL CABLE CARRIL EN CHILECITO

Gabriela Romano, integrante de la Coordinadora, relata que "nos hemos conformado como asamblea alrededor de marzo. A partir de ahí iniciamos una tarea de concientización: hemos ido por las escuelas, por los barrios, hemos hecho encuentros. Pero al ser una provincia de tipo feudal es muy difícil. Las provincias del noroeste tienen esa característica: hay mucho clientelismo, entonces la bajada del gobierno es muy fuerte en cuanto a que la gente no se manifieste y no se sume. Se hizo una encuesta y el 99% de la población ha dicho que no, pero al momento de salir y acercarse a las calles, a la gente le cuesta."
Pero eso no desanima a los pueblos de Chilecito, Famatina, Campanas, Pituil y Los Sauces, entre otros, que se levantan para decir "no a la minería a cielo abierto con uso de cianuro. Barrick Gold es una empresa multinacional canadiense que, en complicidad con el gobernador Massa, pretende instalarse en la cumbre de Famatina, que nos provee agua para el consumo y para el riego. Somos un pueblo agrícola y, en caso de que esta explotación se llegue a dar, nos vamos a ver perjudicados",Romano destaca que "el gobierno es netamente cómplice. Es más, ha firmado un convenio con Barrick Gold al cual no hemos podido acceder. Es decir que la ciudadanía no sabe hasta el momento qué es lo que ha firmado el gobernador con la Barrick Gold. Y sabemos que ha estado de visita por Estados Unidos, con la secretaria de Medio Ambiente Romina Piccoloti, y que ha firmado un convenio en donde nos garantizan que la Nación va a llevar a cabo un control para garantizar la no contaminación. Esto no nos da ninguna seguridad, porque San Juan, Catamarca, pasaron por la misma experiencia y hoy están contaminados. Entonces nosotros seguimos diciéndole no".

LIBÉRATE

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con SILVINA KLAUZEN www.riojavirtual.com.ar

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